Obituario
Por Pablo Santiesteban , 4 de mayo de 2022 | 15:22

Homenaje a María Eglafira Soto Q.E.P.D: alegría, fe y compromiso social a toda prueba

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A la edad de 93 años falleció María Eglafira Soto Gómez, quien en vida fue esposa de Aladín Fernández Quezada, ambos conocidos vecinos de Paillaco.

María Eglafira, llamada con cariño por sus familiares y amigas y amigos como Pía, nació el 21 de diciembre de 1928 en Río Bueno y era hija de Francisco Soto y Zoraida Gómez, ambos campesinos de la localidad de Vivanco, cerca de Lago Ranco.

Contrajo matrimonio con Aladín Fernández en 1959 y juntos concibieron a sus hijos Jaime, Patricio, Andrés y Soledad, quienes estudiaron en la región y ahora se desempeñan profesionalmente en la Región Metropolitana en sus respectivas carreras.

María Eglafira Soto se hizo muy querida durante su permanencia en Paillaco, donde vivió entre 1963 y 1987, cuando su esposo trabajó a cargo de la sucursal de la empresa Colun de la mencionada comuna.

En Paillaco el matrimonio fue parte de la vida social paillaquina y estuvo involucrado en actividades de acción social para beneficio de sus vecinos y fueron apoderados de los colegios y liceos paillaquinos donde estudiaron sus hijos.

María Eglafira también fue catequista de la parroquia Nuestra Señora de Lourdes de Paillaco. Siempre destacó por su carácter alegre, fuerte y buen trato hacia los demás, en especial a la hora de dar buenos consejos o “tirones de orejas”.

En 1988 el matrimonio Fernández Soto se traslada a Valdivia y vivió en su casa de avenida Pedro Montt y alternando sus vidas con las labores del campo, pues juntos adquirieron una propiedad en el sector Pucara, comuna de Los Lagos.

En Pucara, Aladín se dedicó a su vida como agricultor, mientras que su querida Pía lo secundó en todos sus proyectos y fue su mejor consejera para todo lo que emprendió.

Hace poco, su esposo Aladín Fernández, realizó una importante donación para los adultos mayores de su querido Paillaco.

La familia

Pía y Aladín son importantes para la familia Soto, un clan numeroso, cuyos miembros están esparcidos en ciudades como Arica, Viña del Mar, Santiago, Concepción, Valdivia, Río Bueno, Lago Ranco, Puerto Varas y Chiloé e incluso al otro lado de la cordillera, en las ciudades argentinas de San Carlos de Bariloche y Buenos Aires.

Ambos, junto a sus hermanos y cuñadas y cuñados, promovieron una tradicional junta familiar que, por lo general, siempre se llevaba a cabo en los meses de verano en el sector Cayurruca de Río Bueno. En dicha ocasión se reunían varias generaciones de la familia Soto, en torno al recuerdo del matrimonio de Francisco Soto y Zoraida Gómez.

Para Pía su fascinación era compartir con su familia y, en los últimos años, disfrutar del cariño de sus nietas y nietos a los que frecuentemente visitaba en Santiago y les cocinaba deliciosos platos de la típica comida sureña.

En los últimos años sufrió algunas enfermedades, pero salió adelante con un carácter decidido y optimista. 

Hoy 4 de mayo, María Eglafira, la querida Pía, dejó este mundo en la Clínica Alemana de Valdivia debido a una serie de complicaciones relacionadas con su edad, acompañada del cariño de su esposo y sus cuatro hijos.

Su velorio se realiza en la Funeraria Los Laureles, ubicada en Picarte 2462, en Valdivia, abierta de 9 a 23 horas, y sus funerales serán comunicados oportunamente a sus familiares y amigas y amigos.

 

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